TV Vedette


En su ensayo “Sobre la televisión” Pierre Bourdieu escribe: “¿Por qué la gente hace todo lo posible por aparecer en la televisión? Se trata de una cuestión muy importante que la mayor parte de los investigadores, de los científicos, de los escritores, por no mencionar a los periodistas, que aceptan participar no se plantean. Creo, en efecto, que, al aceptar participar sin preocuparse por saber si se podrá decir alguna cosa, se pone claramente de manifiesto que no se está ahí para decir algo, sino por razones completamente distintas, particularmente para dejarse ver y ser visto. “Ser”, decía Berkeley, “es ser visto”.

El vedetismo es una actitud que atribuye superioridad a la persona del actor por sobre lo que el actor produce. Es un afán megalómano estimulado desde el momento en que la aparición del actor en el escenario mediático -su rostro, su foto, su botox- es considerada en sí misma una instancia consagratoria que exime al protagonista de presentar un producto con valor autónomo, independiente de la corbata, la cartera o el output del workout. El vedetismo permite que la firma se imponga a la obra, el grito huero a la palabra precisa y las extravagancias sintácticas a la eficacia narrativa. La máxima “si no estás en los medios no existís” rotula la estrategia de carrera de numerosos hombres y mujeres de prensa que eluden el mandato primario del oficio. El vedetismo es uno de los elementos constitutivos de la identidad televisiva.

En la televisión los llamados “shows periodísticos” tienen mucho de lo primero y poco de lo segundo. El vestuario, las luces y la escenografía relegan los contenidos a imágenes impactantes y testimonios aislados desprovistos de anclaje a un plan de trabajo metódico y exhaustivo. En la televisión la investigación periodística es considerada una rareza que aburre a la audiencia y espanta al anunciante. La televisión torsiona y distorsiona la naturaleza de lo periodístico hasta convertir el concepto en un continente lo suficientemente elástico como para que cualquier cosa encuentre en él un anfitrión amigable. Para los Medios de Comunicación Masiva (MCM) fama y hecatombe son caras de una misma moneda. Lo que cuenta es la excitación elemental que producen la sangre, la muerte, el humo, el tronar de los disparos y el color del fuego.

En general los llamados “shows periodísticos” son Programas Políticos de Televisión (PPT), producciones que sustituyen a los programas periodísticos de modo velado, presentando a los animadores como si fueran periodistas, a los invitados como entrevistados y a la mera difusión de novedades como el producto de un trabajo periodístico. En ellos el animador conduce y el invitado rara vez dice algo no incluido en el menú televisivo, dieta funcional a las necesidades orgánicas del medio. Las reglas son claras: quien dice lo que no se puede decir no vuelve a ser invitado. El “animador bufón” (Bourdieu) sustituye al reportero de investigación.

En tanto, los noticieros de televisión, en Argentina, en el mundo, no recibieron la noticia: se inventó Internet y los viejos formatos aún vigentes, producidos a fuerza de extremos reduccionismos y vagas generalidades los convierten en caricaturas de lo que alguna vez fue una instancia informativa imperfecta pero necesaria.

4 comentarios

Archivado bajo Medios, Periodismo

4 Respuestas a TV Vedette

  1. R.K.

    Es real. El vedettismo por sobre los contenidos. El protagonismo es lo más importante. Muy acertado Berkeley. Es una forma de permanecer, existir, aparentar, sobresalir, influir, aparecer donde otros van desapareciendo.
    Lo que no me gusta es que me sentí tocada: el 2 de abril lanzo un programa de tele. ¡Pero yo soy la excepción!.
    La nota, excelente!

  2. hernan

    querido gj, ojalá tuvieras razón, pero lamentablemente la tele sigue siendo el patron cultural por excelencia. leemos en voz alta este texto con mi mujer, periodista de la tele, que escucha y me dice: “tengo un granito en la mejila derecha que me está cagando la carrera”

  3. Dear Hérnan,
    Yo no cuestiono, creo, a la TV como patrón ¿patrona? de la cultura. Eso no lo sé, me resulta muy grande, como querer mirar a todo el país desde la calle 3 Sargentos y de noche. Mis líneas solo pretenden marcar el déficit periodístico en la TV y, más afilado, a cierto ejercicio de simulación que se practica queriendo hacer pasar cosa por otra. No tengo nada contra el chow, me gusta, lo sigo y lo admiro. A tu mujer recetále Farm X o el restaurador mágico noruego Hipoglos, le saca el granito y le salva la carrera.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s