Un sábado, en el parque Rivadavia, releía el tercer volúmen de la biografía de Nietszche, por Janz. Dos niños de no más de diez años se detuvieron frente al banco y, como si yo no estuviera:
“Dale, juguemos a la pelota”.
“No, no puedo. Yo sólo juego de lunes a viernes, de ocho a diez y media, por la mañana”.
Me levanté. Caminé hasta la zona robada por vendedores de libros robados. Buscaba un número de la revista “TV Guía” de 1966. Había hecho una apuesta con un amigo y quería apurar su resolución. Revisando pilas de ejemplares escuché a mis espaldas la voz de una señora:
“Mallea era un escritor profesional”. Lo dijo orgullosa, como quien habla de las virtudes de un hijo, poniendo énfasis en la palabra profesional. “Se tomaba muy en serio su trabajo. Laboraba -así se expresó- todos los días entre cinco y seis horas, mientras tomaba el desayuno.”
Una súbita luz brillante me permitió imaginarla. Preferí no darme vuelta, preferí no mirarla.
Creí conveniente continuar la lectura en el café frente a la plaza. El mozo se acercó y, sin saludarme, me comunicó, muy contento, que estaba afiliado al sindicato desde 1974. Después, ensayó una evocación del laudo, no exenta de melancolía. “Era el veintidos por ciento, teníamos a la patronal bien a raya.” Agregó que la última vez que había faltado al trabajo había sido diez años atrás. Le pregunté el motivo. “La muerte de mi madre. Fue muy triste”, susurró mirando el piso. “Ese día no hice un peso de propina”.



7 respuestas hasta el momento ↓
estrella // Junio 25, 2009 a 12:47 am |
¿La revista TV Guía del año 66? ¿Qué apostaban?, me dejás intrigada.
No sé si hiciste bien en no mirar a la mujer. A veces esa falta de correspondencia entre lo imaginado y la realidad es sorprendente.
Dementia ex machina // Junio 25, 2009 a 9:34 am |
tipo raro de verdad. o un snob de aquellos. ¿para qué alguien puede querer un ejemplar de tv guía modelo 66? excepto que sea un viejo choto- nostalgioso.
Autor Material // Junio 25, 2009 a 9:36 pm |
Señor viejo choto.
Autor Material // Junio 25, 2009 a 9:40 pm |
La verdad es que no sé qué apostaban. No pregunté.
Pepe Palermo // Junio 28, 2009 a 10:27 am |
Ser profesional es perderse en la profesión. Tener una profesión es ser dueño de ella y de la propia vida de uno. Ser siendo y dejando de ser cada papel, sucesiva, simultáneamente, continuadamente, de a ratos pero ser, entre tantos fluires, el dueño del propio fluir.
Salman // Agosto 2, 2009 a 12:26 pm |
Es rigurosamente cierto. Le robaron al parque centenares de metros cuadrados para instalar puestos, financiados con el dinero del contribuyente, que no emplean en blanco, no facturan y, perla de perlas, venden mercadería robada.
Autor Material // Agosto 2, 2009 a 6:10 pm |
Efectivamente, son ocupantes apañados por la legalidad. Un escándalo.