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Dra. No

Mayo 16, 2009 · 3 comentarios

La heroína del domingo*

Angela Dorothea Merkel

Llegó la recesión a Alemania y el gran país europeo arrastra como un agujero negro a todos los países de Europa. Los alemanes se preguntan cuánto va a durar y quién podrá salvarlos. Al unísono todos dirigen la mirada a Berlín, en particular a la Cancillería, lugar en donde trabaja la mujer más poderosa del mundo, la madre de todas las heroínas domingueras; una suerte de Wonder Woman, Wunder Frau, la doctora Angela Merkel.Nació en Hamburgo y le pusieron Angela Dorothea Kasner, el 17 de julio de 1954. Es hija de un profesor y pastor luterano. Merkel creció en el campo, a 80 kilómetros al norte de Berlín, en la República Democrática Alemana (RDA) a donde la familia se mudó cuando papa Kasner por encargo tuvo que hacerse cargo de una iglesia. Fue educada en la ciudad de Templin (Brandeburgo) y en la Universidad de Leipzig, en donde estudió Física de 1973 a 1978. Luego, del ’78 al ’90, trabajó y estudió en el Instituto Central de Química y Física de la Academia de Ciencias. En algún momento por ahí, en 1986, recibió el doctorado y hasta 1990 se ganó la vida jugando en el campo de la física cuántica.

Patricia Lessnerkraus, autora del libro “Merkel, Poder y Política”, incluye algunos pasajes que llaman la atención. Por ejemplo, cuando Merkel dice que de niña no sabía caminar. “Era una completa idiota. Mis padres tuvieron que enseñarme a caminar en pendientes hacia abajo.”

La joven Angela brillaba como estudiante y se destacaba en el uso del ruso, materia obligatoria cuando el mentido robador de Europa Oriental -una hoz el arma de su frente, y el sol proletario los rayos de su pelo- controlaba Alemania por el Este. Se graduó en la escuela secundaria o Gymnasium -Sócrates- con notas perfectas, escribe Lessnerkraus. Excurso: USA, Academia, Platón; Francia, Liceo, Aristóteles.

De regreso. Muy jovencita, a los 23 años, se casó con un compañero de estudios, Ulrich Merkel, 24 años. Vivían en un departamento en Leipzig y luego se mudaron a Berlín Este, a un sucucho muy caído que no tenía baño, ni agua caliente pero sí unas cuantas ratas. Mientras Ulrich arreglaba cosas Angela estudiaba para su doctorado. En 1981, cuando el departamento estaba arreglado, Angela dejó a Ulrich y, como ya veremos, se convirtió en “ocupa”.

De acuerdo a Lessnerkraus la joven Angela trabajó como camarera en una disco mientras estudiba física, momento de su vida en el cual también fue squatter, es decir se estableció sin contrato, derecho o paga en un departamento vacío y ajeno de Berlín, práctica habitual de los jovenes alemanosoviéticos por aquellos años cuano miseria, necesidades e ignorancia eran equitativa y puntillosamente distribuídas entre quienes no formaban parte de la elite del poder.

“Sí”, admitió Merkel, “fui camarera y gracias a ese trabajo recibía un ingreso suplementario de 20 a 30 centavos por cada trago que vendía. En conjunto sumaban alrededor de 20 a 30 marcos extras por semana. Considerando que mi ingreso eran unos modestos 250 marcos (alrededor de 15 dólares de aquella época) puede decirse que el monto era importante”, dijo Merkel.

En 1986 se casó con su padrino de tésis doctoral, el profesor Joachim Sauer, a pesar de lo cual continuó usando el apellido de su primer esposo. La doctora Merkel no tiene hijos. Recién en 1989, con la caída del Muro, Merkel, o Kasner, o Sauer, inició una veloz carrera política cuando se sumó al creciente movimiento democrático uniéndose al nuevo partido “Demokratischer Aufbruch” (Resurgimiento Democrático). Su carrera política fue tutelada por el entonces canciller Kohl, que la llamaba mein Mädchen (mi chica) junto a quien ocupó diversos cargos ministeriales y regionales. En 2000 fue elegida presidenta de la Unión Cristiana Democrática (CDU) partido con el cual llegó al poder, en coalición con la Unión Social Cristiana (CSU), el 22 de noviembre de 2005, luego de derrotar a Gerhard Schröder del Partido Social Demócrata.

Como toda persona nacida, criada y forzada a vivir en la órbita comunista y/o bajo regímenes xenófobos, centrípetos y cerrados a relacionarse con el mundo, Merkel respalda sin ambigüedades la globalización neoliberal y el acercamiento a los Estados Unidos.

Algunos medios de la prensa europea han comparado a Merkel con la ex primera ministra británica Margaret Hilda Roberts, a.k.a. Maggie Thatcher, debido a que ambas son mujeres de partidos “no progresistas” y científicas de formación; Thatcher es química.

Un dato de color: Mucho antes de que la prensa americana consagrara a Obama como el primer presidente “blackberry”, por su inclinación compulsiva a usar esa marca de teléfono “inteligente, multifunción”, Merkel ya se comunicaba con sus ministros vía mensajes de texto de su celular.

Otro dato de color: La doctora Merkel adorna su oficina particular con una imagen de la zarina de origen alemán Catalina la Grande.

Es la ejecutiva número 1 de la economía más grande de Europa y la tercera del mundo en volumen de PBI (Estados Unidos 14 trillones, Japón 5, Alemania 3). Además, los europeos la votaron como la política de mayor influencia y la revista Forbes como la mujer más poderosa del planeta en 2006, 2007 y 2008.

*Programa “Propuesta Abierta”, FM Cultura, domingos de 9 a 11 de la mañana.

Categorías: Política

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