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Arnold

Abril 12, 2009 · 3 comentarios

El héroe del domingo*

Arnold Schwarzenegger

¿Quién no soñó alguna vez con tener poderes sobrenaturales? ¿Quién no anheló fervientemente ser invisible, poseer el don de la profecía, controlar las mentes ajenas o disponer de fuerza e inteligencia superiores que nos permitan ser dioses entre los humanos? De ese deseo eterno nacen los mitos de innumerables pueblos que imaginan prodigiosos lideres; Hércules, Sansón, Teseo, el Rey David, Ulises, el Rey Arturo, Jesucristo o Superman, entre muchos otros. El cine acelera la imaginación y nos provee de modelos extraordinarios en los cuales podemos ver y oir la consumación de nuestros deseos sin necesidad de cerrar los ojos.

Centenares de millones en todo el mundo alguna vez quisieron ser como el personaje más famoso del héroe del día quien, sin un centavo en el bolsillo y sin una palabra de inglés en la boca, llegó a los Estados Unidos para conquistar Hollywood y Wall Street de un solo golpe. Siempre fue republicano en un ámbito controlado por demócratas y, como si se tratase de una película de argumento inverosimil, es desde hace seis años el gobernador de California. Hablamos de Arnold, Arnold Schwarzenegger.

Schwarzenegger, doble negro, a veces uno se confunde y cree que para ser famoso el nombre es determinante, nació en un pequeño pueblo austríaco llamado Thal, cerca de Graz, el 30 de julio de 1947, en una vieja casa que no tenía servicio de agua corriente, ni teléfono, ni pisos sin agujeros. Su padre se llamaba Gustav y quería que Arnold fuese jugador de fútbol. El pequeño, sin embargo, ya tenía sus planes hechos y a los 12 comenzó a levantar pesas en el sótano. En 1965 se consagró Mr. Junior Europa. Dos años despúes se convirtió en el ganador del título Mister Universo más joven de la historia.

A los 21 decidió obedecer al sabio proverbio que dice que es mejor tener cien fracasos en la metrópoli que cien éxitos en las provincias y viajó a los Estados Unidos en donde se apodó a sí mismo “El roble austríaco”, seudónimo con el cual ganó el título de Mr. Universo cuatro veces más. “Siempre estuve interesado en la proporción y la perfección”, se cansó de declarar cada vez que le preguntaban qué sentido tenía para él hacer fisicoculturismo. Sin embargo, esos atributos no eran para el joven Arnold privativos de los bíceps, tríceps y dorsales. Mientras trabajaba la forma no descuidaba el contenido y se graduó en la carrera de negocios y economía de la Universidad de Wisconsin. Lo ganado en certámenes lo invirtió en propiedades y en una compañía fabricante de máquinas con pesas que prometía maravilas a todos los alfeñiques de 40 kilos. El negocio lo transformó en millonario y con el sustento asegurado Arnold fue por Hollywood.

Los productores se impresionaron tanto por el ancho de su espalda como por el largo su nombre. A un presunto cráneo del marketing se le ocurrió cambiarle el Schwarzenosecuanto, que se suponía nadie retendría, por el más breve y vulgar de Strong, que en inglés quiere decir fuerte. Como Arnold Strong, entonces, debutó en 1970 en una película previsiblemente titulada “Hércules en Nueva York”. Su acento alemán era tan espeso que su voz debió ser doblada.

Transcurrieron años de series de televisión y películas menores hasta que en 1982 pasó a la categoría de celebridad con “Conán el Bárbaro”, dirigida por John Milius. Un bárbaro, una bestia del bosque boreal, podía y debía hablar mal, el acento, entonces, no fue problema. En 1984 llegó la definitiva gloria cuando James Cameron lo dirigió en “The Terminator”. En total tiene más de treinta películas en su haber aunque unas cuantas también las tiene en el debe. A mi la que más me gusta es “El regalo prometido”. Arnold es mejor como comediante que como robot.

En 1983 obtuvo la ciudadanía estadounidense. En 1987 se casó con la sobrina de John Kennedy y periodista de televisión, Maria Shriver, de cuna y cuña cien por cien demócrata. En 1990 comenzó su carrera política pero del otro lado, del republicano, cuando George Bush lo nombró presidente del Consejo de Educación Física y Deportes. En 2003 hizo público el gran secreto que todo el mundo conocía y anunció su postulación a la gobernación de California.

Arnold cuenta que se hizo republicano a poco de llegar a Estados Unidos, en pleno debate presidencial entre el demócrata Hubert Humphrey y el republicano Richard Nixon. Gracias a un amigo que le traducía pudo entender que mientras Humphrey hablaba de cosas que le sonaban al socialismo que había dejado atrás, Nixon en cambio hablaba de libre empresa, bajar los impuestos y fortalecer el aparato militar. “¿De qué partido es este?”,  preguntó apuntando a Nixon. Cuando supo que era republicano aseguró que él también lo sería.

El mundo de la política le resultó mucho más difícil que luchar contra androides de metal líquido. Se dijo que fue acosador de mujeres, consumidor de drogas y admirador de su compatriota Adolf Hitler, acusación esta última que negó terminantemente subrayando sus diversas contribuciones a organizaciones judías.

En octubre de 2003 ganó las elecciones derrotando cómodamente al demócrata Cruz Bustamante y se convirtió el primer gobernador de California nacido en el extranjero desde 1862. En noviembre de 2006 fue por la reelección enfrentando al demócrata Phil Angelides. Era un mal momento electoral para los republicanos pero de todos modos ganó por más de un millón de votos. En 2010 finalizará su mandato. La ley le impide repetir y se cree que se postulará para una banca en el Senado. He’ll be back.

A pesar de que se lo compara con Ronald Reagan, otro actor muy famoso en su tiempo, gobernador de California primero y presidente de los Estados Unidos después, la verdad es que Arnold no podrá repetir la historia por no ser estadounidense de nacimiento.

Su sueldo es de 175.000 dólares al año y lo dona por completo a obras de caridad. El salario es magro si se lo compara con el PBI de California que equivale al 13% del PBI de los Estados Unidos y es entre 4 y 5 veces más grande que el de toda la Argentina.

Schwarzenegger es más liberal de lo que mucha gente cree en temas tales como aborto, control de armas y matrimonios gay, a pesar de que vetó los casamientos del mismo sexo en San Francisco cuando la ciudad comenzó a emitir certificados de matrimonio. Es un fuerte impulsor de medidas ecológicas. En octubre de 2006 firmó un decreto por el cual este año las plantas generadoras de electricidad deberán emitir un máximo muy limitado de dióxido de carbono. Alejándose de la política conservadora de su partido, Arnold aprobó hace meses el estudio de células madre, medida adoptada hace pocos días por el presidente Obama y es, además, un gran impulsor de renovadas y progresistas políticas educativas.

George Bush, un hombre de buen sentido del humor, aunque por razones ajenas a la carcajada nadie se ríe de sus chistes, lo apodó “Governator”. Horas después del triunfo electoral de Schwarzenegger voló a darle un abrazo. En la rueda de prensa que siguió al apretón de manos Bush explicó que él y Arnold tenían tres cosas en común: buenas esposas, problemas con el idioma inglés y grandes biceps. Cuando dijo grandes biceps unos cuantos pusieron cara de desconcierto. De inmediato Bush corrigió: “Bueno, dos de tres no está nada mal.”

*Transformación escrita veloz de columna oral lenta. Programa “Propuesta Abierta”, FM Cultura, domingos de 9 a 11 de la mañana.

Categorías: Política

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