autor material

Poder y lujuria

Junio 15, 2008 · Dejar un comentario

Lives of the twelve Caesars
Gaius Suetonius Tranquillus

Traducción al inglés: H.M.Bird
Traducción al español y notas: GJ

Tiberio Nerón César

43

En su retiro de Capri hizo instalar una habitación con numerosos lechos, adaptada para llevar a cabo sus desórdenes más secretos con niñas, catamitas y habitantes de la isla expertos en prácticas monstruosamente lascivas a quienes llamaba Spintriae. (1) Estos especialistas se encargaban de estimular su lánguido deseo y disminuído coraje realizando frente a él figuras del arte más sensual sólo posibles mediante la construcción de triples cadenas. Tiberio poseía múltiples recámaras decoradas con cuadros y estatuas que representaban personas en actitudes lujuriosas. Siempre tenía a mano los libros de Elephantis (2), útiles por citar ejemplos a imitar a la hora de ejecutar proyectos obscenos. Dispuso, en bosques y arboledas, en cuevas y entre grandes piedras, espacios especialmente adaptados para que jovenes de ambos sexos satisfacieran sus pasiones y deseos carnales, disfrazados de ninfas y silvanos. (3) Por ser un gran promotor de las prácticas sexuales descontroladas el pueblo de Capri eligió para Tiberio el apodo de “Caprineus”; en su doble sentido, por el nombre del lugar y por derivar de la palabra “cabra”.

44

Incurrió en excesos tales que las infamias cometidas no pueden ser narradas con precisión ni, mucho menos, creídas. Por ejemplo, instruyó a niños, los más delicados y de más tierna edad entre los que se podían poseer, para que, mientras él nadaba, jugaran entre sus piernas y mordisquearan sus partes secretas. También, colocaba a bebés, aún en edad de lactancia, junto a su miembro privado para que, cual si fuese el pezón de un seno, mamaran. Cierta vez, alguién legó a Tiberio un cuadro de Parrasio en el cual Atalanta aplacaba el deseo de Meleagro. El donante había tomado la precaución de indicar que si la pieza de arte ofendía al emperador éste podría reclamar en su lugar un millón de sestercios. Tiberio no sólo aceptó el cuadro con gusto sino que lo hizo colgar en su alcoba, junto a su cama. Se dice también que en una ocasión, durante un sacrificio, lo asaltó un deseo tan ardiente por uno de los jovenes que sostenía el incensario, bello de rostro y notablemente formado, que no pudo esperar a que finalizara la ceremonia para llevarlo a un lado y abusar tanto de él como de uno de los hermanos del muchacho, que era flautista. Luego, ordenó que a ambos se les quebraran las piernas como castigo por reprocharse mutuamente la vergüenza de haber sido sometidos.


(1) Series de monedas acuñadas en Roma entre los años 22 y 37 AD. El reverso expone escenas de copulación o de estimulación oral del pene; el anverso exhibe números, del I al XVI. No hay certezas sobre las funciones que cumplían estas piezas de bronce o latón, de aproximadamente dos centímetros de diámetro. Algunos académicos creen que se trataba de cospeles de control que el visitante de un prostíbulo obtenía luego de pagar una tarifa y que debía entregar a la prostituta antes de recibir el servicio.

(2) Elephantis o Elephantine, poeta griega famosa en el mundo greco-romano por ser la autora de un célebre manual de prácticas sexuales. Ninguna de sus obras se ha conservado.

(3) Pan en griego. Dios de los pastores y de la sexualidad masculina desenfrenada. Se dedicaba a perseguir ninfas por los bosques en busca de sus favores. De la cintura para arriba es antropomorfo; sus extremidades inferiores, en cambio, son las de una cabra.

Categorías: Verbatim

0 respuestas hasta el momento ↓

  • Todavía no hay comentarios... Empiece usted rellenando el siguiente formulario.

Dejar un comentario