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Blogonoblog

Enero 31, 2008 · 1 comentario

Como las puertas de los baños públicos, los blogs son un espacio que la gente utiliza para expresarse. Sin embargo, las mamparas de las letrinas aún no han sido consagradas por los diarios como objetos dignos de ser discutidos.

El blog es como un cuaderno. Eichmann anotaba los crímenes que cometía, Bioy Casares escribía hermosas novelas. El blog es muy útil, por ejemplo, para quien considera que tiene algo importante para comunicar pero rebota en los grandes medios gráficos, ministerios de propaganda que utilizan la columna de opinión como puesto de venta de bienes y servicios. La Op-Ed se ofrece sólo a firmantes cuyos títulos, cargos o rangos estan inscriptos en el registro de proveedores de la empresa. El valor de la colaboración no es requisito.

Muros, monumentos, mesas, afiches, plantas de celulosa, pincel, carbonilla, marcadores, aerosol, sordera, violencia, condena, prisión. ¿Acaso el blog no es más higiénico, saludable y ecológico; más democrático y más seguro?

Encuentro muy bien informados a muchos blogs y a los foros que los animan; más importante, los percibo honestos. Cuando leo los diarios, en cambio, me da la sensación de que lo único cierto en ellos es la fecha.

La sed de fama rápida es mala consejera. Empuja a escribir impúdicamente sobre cualquier cosa y no alerta acerca del ridículo, lugar del que no se vuelve. Hoy es el blog, mañana la guerra en Irak, luego la eutanasia, después la industria de la pornografía infantil en los Países Bajos.

Quienes adhieren dócilmente a las operaciones extravagantes de las grandes corporaciones de noticias me recuerdan a Derek Zoolander y Hansel golpeando una computadora para encontrar un archivo. Sobre el efecto que precipita la combinación de la idiotez con la pereza Flaubert narró las peripecias de François Bouvard y Juste Pécuchet, brillante alegoría de la frivolidad y el diletantismo.

Sospecho que estamos en peligro. Temo que este episodio promueva controversias sobre las oportunidades y peligros del uso del bolígrafo, la pantalla de veintidos pulgadas, la brocha, el mouse óptico, la tinta invisible, el simulcop, el palo o las contraindicaciones de la utilización del dedo índice como instrumento de escritura.

Recomiendo leer la nota de Sarah Boxer en The New York Review of Books.

Categorías: Medios

1 respuesta hasta el momento ↓

  • tardor // Abril 5, 2008 a 3:49 pm | Responder

    “La sed de fama rápida es mala consejera. Empuja a escribir impúdicamente sobre cualquier cosa y no alerta acerca del ridículo, lugar del que no se vuelve. Hoy es el blog, mañana la guerra en Irak, luego la eutanasia, después la industria de la pornografía infantil en los Países Bajos.”

    Que bueno es esto, y que verdades dice.

    Un placer leerte.
    Saludos.

    Carlos
    http://www.tardor.wordpress.com

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